Resumen y análisis de la coyuntura Amazónica en el dialogo de la Asamblea Mundial por la Amazonía
17 de junio de 2026
Perú: La profundización del fujimorismo
Por Vladimir Pinto
Recientemente terminó la segunda vuelta de Perú con la trágica victoria del fujimorismo. Es la cuarta candidatura consecutiva del Fujimorismo, y parece que se ha impuesto en esta segunda vuelta por un pequeño margen de votos.
Luego del derrocamiento de Castillo, al año de iniciar su gobierno, se formó una alianza de sectores políticos de ultra izquierda, ultra derecha y un conjunto de actores oportunistas en la política peruana que han gobernado en los últimos años a través de los presidentes interinos que hemos tenido, que son tres, y eso ha significado el copamiento de distintas instituciones del Estado, Tribunal Constitucional, Junta Nacional de Justicia, Defensoría del Pueblo, varias universidades y la Fiscalía de la Nación. El fujimorismo, a través de un conjunto de actores ha estado en control de gran parte del Estado. Este triunfo electoral consolida lamentablemente ese poder.
Quien ha ganado en el Perú es una derecha que nosotros aquí llamamos DBA, Derecha Bruta y Achorada. Es una derecha muy agresiva, muy fundamentalista, que como en todo el mundo se ha ido radicalizando hacia una lógica también conservadora, vinculada a los temas religiosos, con una agenda anti-género, antiderechos humanos. En el caso del fujimorismo además con una persistente lucha por la impunidad de las violaciones a los derechos humanos durante el periodo de Fujimori, antes y después también. Entonces tienen un conjunto de iniciativas legislativas para garantizar la impunidad, para impedir el juzgamiento de los delitos de lesa humanidad. Quién ha ganado es esa derecha.
También hay un conjunto de derrotas. Ha sido derrotada una coalición que se formó en esta segunda vuelta, que logró formar Sánchez, una coalición democrática en defensa de la institucionalidad y los derechos básicos. Debido al copamiento del conjunto de instituciones, buena parte del centro dijo yo prefiero a Sánchez, incluso figuras emblemáticas de centro derecha terminaron diciendo prefiero a Sánchez antes que al fujimorismo.
El triunfo del fujimorismo es una derrota de la lucha anticorrupción que se ha llevado a cabo durante todos estos años en Perú, con errores, con excesos ciertamente, pero es un país que reivindicaba ser el único que había logrado juzgar y condenar a presidentes. Todo eso cae en saco roto ahora. También es una derrota lamentable de la memoria, sobre todo para los que somos de la generación del 90, por la lucha tremenda que hubo contra el fujimorismo.
¿Cuáles son los escenarios probables con el fujimorismo? En primer lugar, hay una alineación muy evidente hacia los intereses de Estados Unidos en la región. Perú ciertamente no es el país central en estos debates, pero ha habido una tensa situación entre China y Estados Unidos en el último año. El embajador de Estados Unidos refleja muy bien a Trump en todo el sentido de la palabra. Tiene el mismo estilo, y ha tenido posiciones muy agresivas en relación al rol de China en Perú. Hay una gran infraestructura aquí en el puerto de Chancay, que es objeto de muchas pulsiones por parte de Estados Unidos. Existe una presión para adquirir los aviones F-16 de Estados Unidos, muy caros, muy poco útiles para el Perú, cuya compra le impusieron al presidente interino actual. Así mismo preocupa, por ejemplo, si Perú va a plegarse a lo que está haciendo el gobierno de Ecuador, como traer al FBI a la región.
Claramente va a haber una disminución de programas sociales, defensa de derechos, eso es evidente con un gobierno como este, y una persecución a la sociedad civil, que ya empezó. Este Congreso aprobó la ley APCI (Ley de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional), que como en otros países, es una ley que busca perseguir a las organizaciones de la sociedad civil, penalizar la defensa de derechos humanos, prohibir administrativamente dichas organizaciones. Esto va a continuar y se va a exacerbar.
Los escenarios de resistencia van a ser contenidos. Hay un pequeño espacio de defensa de la institucionalidad en el Estado mediante los jueces. Hay muchos jueces que están incumpliendo las leyes aprobadas por el Congreso en materia de impunidad, y que dicen, nosotros hacemos control de constitucionalidad y defendemos los tratados internacionales. Estos jueces están siendo perseguidos, suspendidos. Ahora van a tratar de arrasar cualquier oposición en ese sentido.
En el Perú tenemos una situación gravísima de informalidad, somos una economía entre 70 y 80 por ciento informal. La minería informal, ilegal, ha crecido enormemente, ha ganado legitimidad política. Todos los partidos políticos de izquierda, de centro y de derecha han incorporado la agenda de los mineros informales en su plataforma política. Ahí no hay una suficiente distinción, en muchos casos, entre lo que eso significa en la sierra, donde tiene que ver con un tema redistributivo, y en la Amazonía, donde están destruyendo absolutamente los ríos.
Van a profundizar mucho más el extractivismo. El fujimorismo ha sido promotor de varios proyectos de carreteras que cruzan fronteras que además están vinculadas a intereses de economías ilegales. Ha sido promotor de lo que llamamos aquí la ley antiforestal, que legaliza la deforestación ilegal. Actores fujimoristas en las regiones, gobernadores y políticos sostienen una campaña agresiva de contra los derechos de los pueblos indígenas y los pueblos indígenas en situación de aislamiento y contacto inicial (PIACI) para hacer desaparecer las reservas, diciendo que los PIACI no existen. El fujimorismo ya ha disminuido los derechos de los pueblos indígenas para que sus tierras ya no sean inembargables, imprescriptibles, inalienables. Eso es evidentemente se va a profundizar.
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