“CORAZONAR, TEJER Y TRANSFORMAR”: REPAM IDENTIFICA PRIORIDADES PARA FORTALECER SU ACCIÓN PANAMAZÓNICA

Del 2 al 4 de noviembre, representantes de las REPAM nacionales, núcleos temáticos, Presidencia, Secretaría Ejecutiva, representantes de los pueblos y aliados estratégicos participaron en el Comité Ampliado de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM). El encuentro permitió discernir horizontes comunes y proyectar estrategias articuladas frente a los desafíos que atraviesan los pueblos y territorios amazónicos

Por Julio Caldeira IMC/REPAM *

Del 2 al 4 de noviembre de 2026, la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) realizó en las instalaciones del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en Bogotá su Comité Ampliado, un espacio de encuentro, escucha y discernimiento que marca el inicio de un nuevo ciclo en el camino de la Red, iniciado en enero 2026. La reunión congregó a integrantes de la Presidencia y de la Secretaría Ejecutiva, representantes de los núcleos temáticos y de las REPAM nacionales, así como representantes de los pueblos amazónicos y aliados estratégicos de la cooperación internacional.

El encuentro estuvo precedido por dos encuentros de escucha, diálogo y coordinación: uno con defensores y defensoras de derechos humanos de la Amazonía, para conocer de cerca las realidades, amenazas y esperanzas de quienes acompañan la defensa de los territorios, y otro con las secretarías nacionales y coordinaciones de los núcleos de la REPAM, con el propósito de compartir experiencias, identificar desafíos y fortalecer la articulación regional.

La metodología del Comité se articuló en torno a tres momentos que expresan el horizonte y el camino que la Red quiere seguir: Corazonar, Tejer y Transformar.

“CORAZONAR” LA RED: RECONOCER EL CAMINO Y RENOVAR EL COMPROMISO

La primera jornada estuvo dedicada a recuperar la memoria de los doce años de caminar de la REPAM, reconociendo los procesos, los sueños, las experiencias, las dificultades y los logros construidos colectivamente en los distintos territorios amazónicos. Este proceso estuvo iluminado por las palabras de San Pablo a los Filipenses 2,2: «Entonces denme esta alegría: pónganse de acuerdo, estén unidos en el amor, con una misma alma y un mismo proyecto».

A partir de una reflexión personal y comunitaria, los participantes compartieron acerca de tres preguntas fundamentales: ¿qué momentos significativos hemos vivido en la Red?, ¿qué necesitamos cambiar para servir mejor a este camino colectivo? y ¿a qué nos comprometemos?

Este ejercicio permitió reconocer la diversidad de rostros, pueblos, instituciones y procesos que conforman la REPAM, así como la importancia de fortalecer una identidad compartida que respete las particularidades de cada territorio. “Corazonar” significa, precisamente, discernir desde el corazón y el pensamiento, integrando la experiencia, la espiritualidad y el compromiso con la Amazonía.

Monseñor Rafael Cob, presidente de la REPAM, destacó el camino recorrido por la Red durante sus doce años de historia y agradeció el compromiso de quienes han hecho posible la articulación y el caminar conjunto entre los nueve países de la región panamazónica: “Agradezco a ustedes que, a lo largo de estos 12 años de la REPAM, ciertamente han asumido ese desafío de poder caminar juntos y, a la vez, articular tantos pensamientos y deseos dentro de los nueve países que conformamos la cuenca panamazónica”.

TEJER LA REPAM: LEER LOS DESAFÍOS Y CONSTRUIR ALIANZAS

La segunda jornada estuvo centrada en analizar los cambios del contexto panamazónico, latinoamericano y mundial, y en identificar caminos de articulación y cooperación para responder de manera conjunta a los nuevos desafíos.

Representantes de instituciones y organizaciones aliadas, entre ellas CEAMA, CELAM, CLAR, Cáritas ALC, PUAM, Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral, CAFOD, Cáritas Española y Manos Unidas, compartieron aprendizajes y experiencias sobre el trabajo en red, la cooperación internacional y el acompañamiento a los pueblos y comunidades. Entre los aspectos destacados estuvieron la necesidad de impulsar respuestas creativas e innovadoras ante la crisis socioambiental, económica y cultural; fortalecer la Escuela de Derechos Humanos; ampliar las alianzas; y promover acciones que contribuyan a que los pueblos indígenas, campesinos, ribereños, urbanos y quilombolas permanezcan en sus territorios con condiciones dignas de vida y de Buen Vivir.

También se destacó la importancia de construir agendas comunes, coordinar mejor los esfuerzos de las organizaciones cooperantes y fortalecer la incidencia política, dando mayor visibilidad a las voces de los territorios. En este sentido, surgió una pregunta orientadora para el futuro de la Red: ¿Qué podemos hacer juntos que solos no podríamos?

El análisis del contexto geopolítico y de los desafíos panamazónicos, presentado por Pablo Solón, de la Asamblea Mundial por la Amazonía, puso de manifiesto las profundas transformaciones que atraviesa la región. Entre las principales preocupaciones se señalaron el avance de la deforestación, el crecimiento de la minería de oro, la expansión de las actividades extractivas, la presencia de redes criminales y grupos armados, las disputas geopolíticas por los recursos estratégicos y el debilitamiento de los mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos y ambientales.

Como recordó el Papa León XIV, “el contexto actual exige una respuesta adecuada ante los numerosos desafíos sociales, ambientales, culturales y eclesiales que persisten en la Amazonia, amenazada por situaciones de abuso y de explotación” (Mensaje a CEAMA, 17/03/2026).

Frente a este escenario, se planteó la necesidad de “reestrategizar” el trabajo de la REPAM mediante planes de acción dinámicos e integrales, campañas regionales en torno a temas como el agua, la coordinación de acciones jurídicas entre países, el fortalecimiento de las alianzas y una incidencia internacional más articulada. También se destacó la importancia de reconocer el protagonismo de las juventudes y de impulsar estrategias que no sean solamente reactivas, sino también propositivas.

Por su parte, Sonia Olea, al abordar los procesos de incidencia internacional de la REPAM, subrayó la necesidad de establecer prioridades, fortalecer el acompañamiento a las personas defensoras de derechos humanos y garantizar que sus voces y demandas estén presentes antes, durante y después de los procesos de incidencia. La defensa de la vida y de los territorios debe permanecer conectada con las realidades concretas de las comunidades.

Secretaría Ejecutiva de REPAM 2026 – Foto: Comunicaciones REPAM
Transformar: definir prioridades y proyectar acciones conjuntas

Finalmente, la tercera jornada estuvo dedicada a traducir las reflexiones y aprendizajes en prioridades, desafíos y rutas de acción para el nuevo ciclo de la REPAM.

A partir de los trabajos grupales, se identificaron grandes temas de acción externa (agua, juventudes y comunicación) y en el ámbito interno (fortalecer la organización, la articulación y la capacidad de incidencia de la Red), con la prioridad estratégica para conectar procesos, visibilizar las realidades amazónicas y amplificar las voces de los pueblos. Estas prioridades expresan el deseo de avanzar hacia una acción panamazónica más coordinada, capaz de articular las iniciativas nacionales y territoriales, generar alianzas y construir respuestas compartidas frente a los desafíos actuales.

Al presentar el sentido del encuentro, Ximena Lombana, secretaria ejecutiva de la REPAM, subrayó la importancia de fortalecer la identidad panamazónica, la espiritualidad de la Red y su misión, construyendo una mirada común sobre los desafíos que requieren una respuesta articulada. En este sentido, destacó el valor de “corazonar” como una manera de compartir esa mirada y traducirla en acciones concretas. “El poder ‘corazonar’ es compartir esa mirada común de los retos que queremos asumir, con una acción panamazónica articulada, agendas comunes y apuestas comunes que nos permitan, desde la corresponsabilidad, fortalecer nuestra misión y ofrecer una mayor respuesta y servicio a las necesidades de los territorios”.

El Comité Ampliado, realizado anualmente, reafirmó así la importancia de que la REPAM continúe siendo una red viva, capaz de recrearse ante los cambios de la realidad, fortalecer sus vínculos y renovar sus compromisos. En un contexto marcado por múltiples amenazas socioambientales y desafíos para los pueblos amazónicos, el encuentro permitió reconocer que la fuerza de la Red está en la diversidad de sus integrantes, en la cercanía con los territorios y en la capacidad de tejer alianzas y acciones comunes.

La Red Eclesial Panamazónica – REPAM es un organismo eclesial, nacido en septiembre de 2014, como resultado del camino recorrido por la Iglesia profética y encarnada en este territorio, cofundada por el Consejo Episcopal Latinoamericano – CELAM, la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas – CLAR, las Cáritas de América Latina y El Caribe, y la Comisión para la Amazonía de los Obispos de Brasil (CNBB). Es una plataforma de articulación sinodal, de compartir de experiencias y de servicios para responder a las necesidades del territorio de los nueve países de la Panamazonía (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Guyana Francesa, Perú, Surinam y Venezuela).


* P. Julio Caldeira es misionero de la Consolata en la Amazonía colombiana. Es vicepresidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y miembro del Consejo de Comunicación del CELAM. Es autor de los libros «Avancen para aguas más profundas» e «Iglesia con rostro amazónico», publicados por Editorial CELAM en 2026

Fuente original: Consolata América

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