Colombia: Las Amazonias frente al fascismo

Resumen y análisis de la coyuntura Amazónica en el diálogo de la Asamblea Mundial por la Amazonía

Por: Estefanía Ciro

Mi análisis es desde las Amazonias colombianas, principalmente frente al fascismo. Yo les quiero plantear no sólo el escenario de los últimos años, sino también el escenario que enfrentamos ahora con las elecciones del 21 de junio de 2026. Las cosas se están poniendo muy complicadas.

Hay un momento fundamental y son los acuerdos de paz del 2016. Es importante que ustedes tengan en la cabeza el antes y después de la firma de los acuerdos de paz y que significó la reincorporación de las FARC.

La Amazonía colombiana era parte del orden insurgente de las FARC, eso quiere decir que habían consolidado un orden político-militar, un ordenamiento que le daba fuerza y camino a este escenario, y claro, con la reincorporación ese orden del bloque sur y el bloque oriental se reconfigura completamente y se desmorona.

Parte de las cosas que se están viviendo en Brasil, Perú y Ecuador es precisamente por el gran desmonte de ese orden insurgente que había constituido unos corredores y logísticas para la guerra. Ahora en esas fracturas lo que tenemos son nuevos actores armados que pelean con el imaginario de presentarse como herederos de las FARC. Tenemos el Estado Mayor Central, los comandos de frontera, y el Estado Mayor de Frentes y Bloques, que son tres actores clave que se están peleando en la Amazonía colombiana y que tienen vasos comunicantes con Perú, Ecuador y Brasil. Eso incide en los dos grandes ríos que conectan el mundo atlántico y el mundo pacífico: el Orinoco y el Amazonía.

Lo que se ha vivido en los últimos años, con la llegada de Petro al poder en 2022, es una reconfiguración de esos actores. Es lo que le llamamos una reconfiguración del conflicto. La Amazonía es protagonista de esto.

La salida de las FARC significó la entrada a la Amazonía colombiana de otros actores y de la agenda global.  Existen muchos documentos e informes que han construido la idea de la Amazonía como un territorio que debe ser intervenido porque hay una urgencia frente a las violencias y el crimen. Una construcción de una Amazonía donde no hay actores locales, donde se juegan todas las tragedias que conocemos, con muchas violencias, con una dinámica de extractivismo muy grande. Es la idea de criminalizar un territorio para justificar su intervención.

Entonces, en Colombia esa justificación de intervención para controlar el crimen ha significado pues una expansión de las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, de la DEA, la CIA y el Comando Sur. Es una guerra mucho más opaca, pero mucho más difícil de descifrar. Con una agenda global a través de la cual se está recibiendo mucho dinero de la cooperación internacional en busca de securitizar la Amazonía. Como izquierda estamos usando los conceptos de la derecha: “crimen organizado”, “gobernanza criminal’, y todo este corpus ortodoxo mainstream que se construye para justificar la intervención.

Dos miradas se enfrentan ahora. En las elecciones de primera vuelta se mostró la posibilidad de que la Amazonía siga votando por la izquierda. Solo unas áreas específicas votaron por la derecha. No se ve un proceso de derechización de las Amazonias como en elecciones anteriores, pero hay peligros.

Por un lado, está la articulación del discurso del ambiente y la seguridad, que también intentó imponer Iván Duque. Ahora el candidato de derecha fascistoide, muy peligroso y muy articulado con los Estados Unidos, está insistiendo en este discurso. Precisamente ayer uno de los influencers “petristas” fue capturado por el Homeland Security en Estados Unidos. Es decir, hay una articulación ya directa, aún antes de las elecciones.

La política del ambientalismo más liberal y más de derecha es la idea de los parques sin campesinos, la idea de reservas forestales que no deben ser tocadas. Organizaciones regionales y nacionales involucradas en temas ambientales de la Amazonía, han recibido mucho dinero internacional precisamente para las lógicas del liberalismo ambiental. Entonces empiezan a construir una falsa dicotomía de que en la Amazonía no hay Estado, de que hay que llevarle el Estado, y eso significa militarizar, pacificar y construir un nuevo escenario de guerra que ya hemos conocido en otros momentos, pero que ahora las doctrinas y las tecnologías de guerra nos dejan en una mayor desventaja.

Por otro lado, está la propuesta de Iván Cepeda que identifica a las soberanías territoriales como un actor fundamental del ordenamiento y la armonización. Estos actores son importantes para atacar el tema de la deforestación y los procesos de restauración. Iván Cepeda tiene una idea muy romántica de la cooperación internacional y la agenda global. Considera que todos vamos a cuidar las Amazonias, que todos los intereses geopolíticos van a contribuir. Que vamos a recibir plata de los alemanes, suecos y gringos. Todos para salvar la Amazonía.  

¿Qué pasó con la lucha contra el narcotráfico, contra la deforestación? Ambas se han reactivado, ambas trabajan en paralelo, activándose con mucha fuerza. Hay una situación muy complicada ahí. En las comunidades hay una expansión de los bonos de carbono que Abelardo de la Espriella piensa profundizar sin reconocer la soberanía territorial. Desafortunadamente también las comunidades han firmado masivamente su adscripción a este mercado de bonos de carbono.

Lo que estamos enfrentando es una disputa geopolítica en torno al acceso a recursos de los minerales críticos detrás de la cual se encuentra Estados Unidos con Abelardo de la Espriella.

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